Acerca de Luzam

A principios de los años cincuenta, hace ya medio siglo, el prestigiado musicólogo de origen alemán, Otto Mayer-Serra, tuvo la feliz idea de lanzar un catálogo discográfico enfocado a la música y los músicos mexicanos. El pianista Miguel García Mora fue el iniciador de ese programa, con un disco de valses. Fue, sin duda, el arranque del primer programa integral de grabaciones de música culta mexicana, que truncó la muerte de Mayer-Serra en 1968, y el tiempo fue relegando al olvido.

En 1982, nuestro director, el maestro Fernando Díez de Urdanivia decidió consolidar su experiencia como periodista, promotor cultural y crítico musical, creando la pequeña empresa LUZAM. Maduró la iniciativa de una aventura inspirada tanto en aquellas grabaciones como en lo que años después hizo Voz Viva de México, de la UNAM. La pequeña empresa LUZAM salió a la palestra con el propósito fundamental de grabar lo nuestro, arropado en principio por el acervo internacional. Un disco de piano de Miguel García Mora, uno del excelente Trío Budapest y un tercero del Cuarteto Argentino de Tango, marcaron al año siguiente esa salida.

La respuesta fue indicadora de la avidez del público por el repertorio mexicano. La grabación de la danza “Adiós” de Alfredo Carrasco dio una pauta que LUZAM se dispuso muy pronto a seguir, enfocándose más y más a la producción de los compositores mexicanos.

Con la experiencia de más de cuarenta años de nuestro director, con la valiosa asesoría de especialistas en las diversas ramas del repertorio mexicano y con la participación de algunos de los mejores intérpretes nacionales y extranjeros, a lo largo de 18 años LUZAM no sólo ha venido saliendo airosa de su aventura, sino ha hecho realidad grabaciones que están dejando huella muy honda en la historia discográfica y en la cultura del país.

Apoyada principalmente en sus propios recursos, con la participación eventual de algunos gobiernos de provincia y a veces con importantes auxilios del Centro de las Artes y de Conaculta, durante la administración de Rafael Tovar y de Teresa, e inclusive la colaboración particular de especialistas tan destacados como el ingeniero Humberto Terán, o el Ing. Rodolfo Sánchez Alvarado, LUZAM ha podido integrar un catálogo pequeño, pero muy selecto, que se caracteriza por el rescate de una parte significativa del pasado musical de México. Esa tarea se refiere a la investigación, a la selección de materiales y sobre todo a la preparación de partituras que, en el caso de los valses, polcas, danzas y fox-trots del siglo XIX y principios del XX, por mencionar sólo algunos géneros, sencillamente no existían.

El repertorio mexicano actual de LUZAM, íntegramente grabado según los más exigentes parámetros y con tecnología de punta, incluye desde música de cámara contemporánea interpretada por la orquesta Concentus Hungaricus de Budapest hasta valses de 1900 con el Cuarteto Latinoamericano; desde piezas de salón que bailaron nuestros abuelos, hasta el testimonio callejero de la ciudad de México; desde los candorosos valses para piano del siglo XIX, de autores poco menos que anónimos, hasta la vanguardia nacionalista del teclado, que en su momento pudieron ser Chávez y Moncayo, y desde allí a la música de la negritud representada en la esencia africana, cubana y veracruzana de las percusiones, el canto y la flauta.

LUZAM ha recibido varios reconocimientos. Ninguno de mayor contundencia que el premio anual a la mejor grabación, otorgado en 1998 por la Unión Mexicana de Cronistas de Teatro y Música al disco de Concentus Hungaricus

LUZAM amplió su radio a la literatura. Aunque la mayor parte de esa línea espera mejores momentos, los compactos en el mercado representan vertientes de la poesía de habla española, tan importantes como la erótica, la femenina y la religiosa. Está el álbum homenaje a Juan José Arreola, con su voz y cinco cuentos del destacado “cuentero” Eraclio Zepeda.

De los discos literarios, pasamos a los libros. Además de títulos de variados temas, hemos iniciado la Biblioteca Musical Mínima, que hasta el momento incluye once volúmenes, como podrá usted ver en la sección de libros.

Por último, hemos decidido apoyar a un selecto grupo de escritores que por primera vez podrán ver su trabajo publicado. LUZAM les apoya desde la corrección de estilo, el formado del libro, diseño de la portada y finalmente, la impresión, que no necesariamente tiene que ser de miles de ejemplares, como en el pasado. La tecnología digital nos permite hacer ediciones cortas.